Historia y Evolución de las Presas - UTE PRESAS GOBIERNO DE EXTREMADURA

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Historia y Evolución de las Presas

RESEÑAS HISTÓRICAS DE LA CONSTRUCCIÓN DE PRESAS EN EXTREMADURA


Decía Estrabón hace 2.000 años que Iberia era un país desigualmente regado. Y, efectivamente, así sigue siendo. Pues, como es bien sabido, en España (o mejor, en casi toda España) llueve poco y, además, llueve mal.

Esta es una realidad a la que Extremadura no es ajena con una irregular distribución de la lluvia con una zona norte en la que la precipitación media se sitúa entre los 900 y 1.200 mm anuales, y el centro y el sur abarcando casi la totalidad de la provincia de Badajoz, con precipitaciones medias anuales  entre los 200 y 400 mm anuales. Y además, estas precipitaciones se suelen concentrar en escasos periodos de tiempo tanto más cortos cuanto más escasa es la precipitación.

Esta irregular distribución de la lluvia, en el espacio y en el tiempo, hizo que ya nuestros antepasados realizaran en nuestra comunidad autónoma  dos de los embalses más antiguos de España, está claro que nos referimos a las presas romanas de Cornalvo,  en la  cabecera del río Albarregas, y la de Proserpina en un cauce secundario, afluente directo del Río Guadiana, desde las que partían complejos sistemas hidráulicos que garantizaban el agua a la población en unas condiciones que se supone más que saludables para la época,  ya que disponían de acueductos cubiertos, “piscina limaria” a la entrada a la población que no es otra cosa que un rudimentario sistema de decantación, y depósitos de distribución “castellum aquae” desde los que se suministraba agua a las fuentes públicas de la ciudad.
La fiabilidad y durabilidad de estas dos estructuras que daban agua al sistema descrito las ha hecho perdurar hasta la actualidad, y lo acertado del modelo hace que actualmente (2.009) todavía la presa de Cornalvo sea el principal punto de captación de aguas para el  abastecimiento de agua a los pueblos ubicados en el parque natural del mismo nombre.  
Otro momento de expansión en la construcción de presas se sitúa en los tiempos de apogeo de la Mesta, creándose embalses con destino  a la regulación de caudales con el fin de suministrar a los lavaderos de lanas, como los de Arroyo de la Luz y Malpartida de Cáceres, en los siglos XVIII y XIX, en general para molinos de grano o almazaras de aceite como las de Guadalupe o Feria.

En el siglo XX es de sobra conocido la gran expansión de  la construcción de presas  en toda España y con especial importancia en Extremadura, no en vano aquí se encuentran dos embalses entre los cinco más grandes de Europa como son Alcántara en río Tajo y La Serena en el Zújar, siendo además estas tierras bañadas por el agua de otro gran embalse situado en tierras portuguesas, como es el de Alqueva.   

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